El agua acumulada y determinados ambientes favorecen el desarrollo de larvas. Revisamos el entorno para actuar sobre adultos y puntos de cría.
Señales habituales
- Agua estancada en recipientes, canalones o arquetas.
- Actividad intensa al amanecer o al atardecer.
- Presencia continuada en patios y jardines.
- Larvas visibles en pequeños depósitos de agua.
Qué hacemos
- Localización y eliminación de criaderos.
- Tratamientos larvicidas cuando proceda.
- Control localizado de adultos.
- Medidas preventivas para exteriores.
Un plan adaptado
Inspeccionamos
Escuchamos lo ocurrido, buscamos indicios y localizamos el origen.
Proponemos
Explicamos el tratamiento, la preparación y el presupuesto con claridad.
Comprobamos
Revisamos el resultado y recomendamos medidas preventivas.
Evita aplicar productos sin identificar antes la especie y el foco. Un uso inadecuado puede dispersar la actividad, ocultar señales o crear riesgos innecesarios.